¿CAMBIAMOS NUESTRO PARECER?
De la infancia a la madurez cambiamos en varias ocasiones de opinión.
Lo que antes nos gustaba, ahora no. Y lo que ahora nos gusta, mañana no.
Estamos en un continuo cambio.
Somos como las tendencias. Sino la vida sería aburrida. Nos costaría levantarnos cada mañana porque sabemos lo que nos espera. Y las cámaras fotográficas casi no se usarían por falta de novedad.
Casi nada se movería. Seríamos de color gris y la falta de interés haría que no tuviéramos que relacionarnos con los demás.
¿Te interesan las mismas cuestiones que tres años atrás?
¿Has cambiado mucho desde tu infancia?
¿Eres partidario/a de cambiar?
Reflexión realizada por Nuria Santos del Blog Tengo una Duda
